Punto de partida
Una web bien hecha no empieza abriendo Figma. Empieza entendiendo negocio, cliente, objeciones, límites y prioridad. Un proceso claro reduce incertidumbre, evita rehacer tarde y permite que cada fase deje decisiones cerradas.
Un buen proceso hace que el proyecto pese menos
La tranquilidad no aparece al final; aparece cuando cada fase deja algo claro. En diagnóstico entendemos negocio y objetivo. En propuesta cerramos alcance. En estructura decidimos páginas y mensajes. En diseño validamos jerarquía visual antes de programar. En desarrollo construimos con código mantenible y un enlace privado para revisar avance. En lanzamiento probamos móvil, tablet, escritorio, velocidad, SEO, accesibilidad y formularios. Después damos soporte para ajustes reales.
Criterios para decidir bien
Antes de invertir, separa lo urgente de lo importante. Una buena decisión digital debe mejorar ventas, confianza, tiempo de respuesta o eficiencia interna. Si no toca ninguna de esas palancas, seguramente es ruido con buen aspecto.
- Primero escuchamos: objetivo, audiencia, oferta, web actual, limitaciones, referencias, contenido disponible y métricas de éxito.
- Después proponemos alcance, precio, plazos y entregables para que sepas qué se hará, qué no y cuándo se toma cada decisión.
- Diseñamos estructura antes que estética: qué va en cada página, por qué, qué objeción resuelve y qué acción facilita.
- Antes de lanzar revisamos responsive, accesibilidad, rendimiento, SEO técnico, formularios, analítica, enlaces, legales y errores visibles.
- Mantén un responsable de decisiones. Demasiadas voces sin criterio común suelen diluir mensaje, diseño y plazos.
Qué puedes esperar en tiempos y revisiones
Una web corporativa cuidada suele moverse en unas cuatro semanas desde el primer diseño hasta la publicación si contenido y decisiones llegan a tiempo. Proyectos con ecommerce, integraciones, multiidioma o funcionalidades especiales pueden irse a seis u ocho semanas. Lo importante no es correr: es evitar sorpresas, validar antes de construir y lanzar con una base que se pueda mantener.
| Fase | Qué hacemos | Qué queda claro |
|---|
| Escuchar | Objetivos, cliente, oferta, límites y referencias. | Qué problema debe resolver la web. |
| Propuesta | Alcance, precio, plazos y entregables. | Qué entra y qué no entra. |
| Diseño | Estructura, jerarquía visual y validación. | Cómo se explica y cómo se verá. |
| Desarrollo | Código, rendimiento, responsive e integraciones. | Cómo funciona en la práctica. |
| Lanzamiento | Pruebas, SEO, accesibilidad, formularios y soporte. | Que se puede publicar con confianza. |
Lo que no debes hacer
El error habitual es comprar una pieza suelta sin estrategia: una plantilla bonita sin mensaje, una automatización sin proceso, una campaña sin página preparada o contenido escrito para rellenar. Lo barato deja de ser barato cuando obliga a rehacer.
Cómo lo trabajamos
Nuestro proceso convierte una idea abierta en entregables concretos: diagnóstico, propuesta, mapa de páginas, contenido, diseño, desarrollo, pruebas, lanzamiento y soporte. Cada fase deja algo revisable, no una capa más de ruido.
Siguiente paso
Te explicamos el proceso antes de empezar para que sepas qué ocurre en cada fase.
Cuéntanos tu caso
Sobre Rubicon Labs
Somos un estudio de producto digital en Galicia. Unimos diseño, ingeniería y estrategia para crear webs, sistemas y automatizaciones que ayudan a vender mejor y operar con menos fricción.